Castellanos y Tapia, Luis

(1868-­1927). N. en Ocotlán el 13 de febrero. Fueron sus padres la célebre poetisa Es­ther Tapia de Castellanos e Ignacio E. Castellanos. Muy joven lo llevaron a Guadalajara donde estudió la primaria; siendo estudiante del Liceo de Varones, se vio obligado a abandonar sus estu­dios para acompañar a su padre a la ciudad de México. A los 18 años, al mo­rir su padre, se encargó de la hacienda de Cumato propiedad de la familia. En 1907, el gobierno del Gral. Díaz le obli­gó a vender la hacienda a Manuel Cues­ta Gallardo. Después de su triunfo sobre el huertismo, el Gral. Manuel M. Diéguez  reconoció a las autorida­des municipales de Guadalajara nom­brando como presidente municipal al industrial Luis Alatorre y entre los regi­dores se encontraba Luis Castellanos y Tapia.


El 7 de julio de 1914 fue nombra¬do presidente municipal, puesto que ocupó hasta el 31 de diciembre, repi¬tiendo en el mismo cargo durante el periodo 1914-1918. En octubre de 1916 encarceló durante 48 horas a 300 comer¬ciantes hasta que éstos se comprometie¬ron a mantener los precios y no ocultar las mercancías. En marzo de 1917, enca¬bezó una comisión representativa de di¬versas agrupaciones liberales que ofre¬cieron su apoyo al Gral. Diéguez como candidato al gobierno del estado. Al concluir su periodo, a finales de 1918, entregó el cargo de presidente munici¬pal a José Rivera Rosas. Posteriormente varios grupos políticos le habían ofreci¬do la candidatura del gobierno del esta¬do para el periodo 1919-1923; inició su campaña de inmediato y con grandes perspectivas de triunfo ante los candida¬tos de oposición Francisco Labastida Iz¬quierdo y el Lic. Gutiérrez Hermosi¬llo. En enero de 1919 fue declarado go¬bernador electo. Entre las acciones más importantes llevadas a cabo durante su administración sobresalieron: la amnis¬tía a todos los alzados en armas; el de¬sarme de las acordadas; la reestructura¬ción del Poder Judicial y la estabilidad hacendaría; los estímulos a la inversión nacional y extranjera al ampliar la in¬fraestructura para la comercialización y exportación de productos locales; pro-movió la modernización de la agricultu¬ra e impulsó el fomento minero; dispuso moderadamente el reparto agrario e ins¬trumentó una política conciliadora entre obreros y empresarios. Comprometido con Carranza, Luis Castellanos apoyó la candidatura del Ing. Ignacio Bonillas. En febrero de 1920, en compañía de los gobernadores de Guanajuato, Queréta¬ro y San Luis Potosí, convocó a una reunión de gobernadores con el objeto de contribuir a la transmisión pacífica del poder. El 11 de abril del mismo año se inició en Sonora la rebelión en contra del gobierno de Carranza y Castellanos tomó medidas de fuerza para impedir la propagación de la rebelión. Cuando las tropas del Gral. Diéguez estaban listas para partir a Sonora, varios jefes coman¬dados por Isaías Castro lo capturaron. El 12 de mayo de 1920 fueron desconoci¬dos los poderes del estado y Luis Caste¬llanos fue detenido. El Gral. Enrique Es¬trada, jefe militar en Jalisco, nombró a Ignacio Ramos Praslow gobernador provisional. A su liberación Castellanos viajó en repetidas ocasiones a Europa y finalmente, decidió radicar en la ciudad de México, donde murió el 8 de julio. ODR). Bibl. compl.: Jalisco, testimonio de sus gobernantes.