El ideal educativo de cada época es resultado de las fuerzas económicas, sociales y políticas que actúan sobre la colectividad. El estado, si verdaderamente representa a la sociedad, debe interpretar este ideal y llevarlo a su realización. El estado mexicano tiene, por tanto, una política educativa que es parte de su ideario y de su programa de gobierno plasmado en el Artículo 3º Constitucional.